Algo que nunca te perdonaste, que no haber llegado a tiempo
fue no despedirte de el, para siempre
y en tu corazon ahi tan solo una incognita
una espera
que aguarda sentadida...
todavia, esperandolo...
con los brazos abiertos
tus ojos ya no lloran,
no quedan maslagrimas que derramar...
sino humedecidos, con ganas... de llover
pero ya ni con fuerzas...
No comments:
Post a Comment